lunes, 16 de julio de 2018

Iniciativa «Cruzada del Rosario»: 18 de julio


El miércoles 18 de julio dará comienzo la iniciativa «Cruzada del Rosario», que tiene como objetivo principal el rezo del Santo Rosario en grupo en un lugar público. La intención de este proyecto es pedir ayuda a Dios y a Nuestra Señora para el triunfo de la Causa, que es, al final, la única forma posible de restaurar el Reinado Social de Cristo, pues éste depende del restablecimiento, como decía San Pío X, de «las estructuras políticas y sociales prerrevolucionarias», es decir, de la monarquía tradicional.

Por ello, desde el Círculo Tradicionalista de Vigo Juan José Marcó del Pont, sugerimos a los demás círculos carlistas de todo el orbe hispánico que se adhieran a esta iniciativa, pues sin la ayuda de la Divina Providencia será imposible que podamos restaurar el Trono y el Altar.

Así pues, aprovechando la proximidad del 18 de julio, inicio de la última Cruzada en la que participaron tan valerosamente los requetés, que derramaron su sangre por Dios, por la Patria y el Rey; desde el Círculo Marcó del Pont de Vigo comenzaremos el rezo de esta «Cruzada espiritual», que continuaremos en otras fechas conmemorativas de la Santa Causa y que anunciaremos con antelación cuando se aproxime el momento.

La Cruzada del Rosario consistirá, por tanto, en el rezo del Santo Rosario en un lugar público y poniendo como intención de cada Misterio del Rosario, cada uno de los cinco puntos de los fundamentos inmutables de la legitimidad española, sintetizados por el Rey Don Alfonso Carlos I en su Real Decreto del 23 de enero de 1936. Así, las intenciones de los Misterios rezados serán las siguientes:

1.- Intención del Primer Misterio: Por la Religión Católica, Apostólica y Romana con la unidad y consecuencias jurídicas con que fue servida y amada tradicionalmente en nuestros Reinos.

2.- Intención del Segundo MisterioPor la constitución natural y orgánica de los estados y cuerpos de la sociedad tradicional.

3.- Intención del Tercer Misterio: Por la federación histórica de las distintas regiones y sus fueros y libertades. Integrantes de la unidad patria española.

4.- Intención del Cuarto Misterio: Por la auténtica monarquía tradicional, legítima de origen y de ejercicio.

5.- Intención del Quinto Misterio: Por los principios y espíritu y, en cuanto sea prácticamente posible, el mismo estado de derecho y legislativo anterior al mal llamado derecho nuevo.

Por último, también sugerimos que, aquellos simpatizantes de la Causa que no pertenezcan a ningún círculo, recen el Santo Rosario en los días que llevemos a cabo esta iniciativa adhiriéndose individualmente a estas intenciones.

jueves, 5 de julio de 2018

Nombres y datos de la Comunión Tradicionalista en Pontevedra durante la II República y la Cruzada del 36


La  Comunión  Tradicionalista tuvo una cierta presencia en la Pontevedra de los años treinta. En los habituales trasvases de militancia dentro de la derecha pontevedresa, había recibido  aportaciones procedentes de la  URD (Unión Regional de Derechas), partido que luego se integraría en la CEDA, de carácter conservador, regionalista y gremialista. En este sentido, destaca José Torres Salgueiro, de  Salcedo que funda el Círculo  Tradicionalista local y acuerda la constitución de las Margaritas, que harían diversas aportaciones destinadas a los  requetés del frente.

Las margaritas pontevedresas estaban presididas por la señorita Rosa Fernández Conde e integrada por damas de familias muy conocidas de la derecha local, en grande parte mujeres o familiares de los dirigentes masculinos del  carlismo. Así encontramos la Asunción Giráldez de Losada (Vicepresidenta), Luisa Vázquez de Silva (secretaria), Lucía Patiño de Novoa, Concepción  Herreros  Corrales, Mª Eugenia Molinos de  Nores y otras con apellidos tan conocidos como  Mucientes, Lino, Puig, Arines, Losada, Hevia, etc., que afirman trabajar «con todo entusiasmo porque las Santas  Tradiciones españolas  vuelvan a imperar en España» (Diario de Pontevedra 23-1-37).

La recogida de donativos se canaliza a través de la organización Socorro Blanco Tradicionalista y, a modo de ejemplo, en el listado correspondiente a 19 de agosto del 36, aparecen cosas como: ¡Viva el requeté!, 10 pta; ¡Vivan  los  valientes!, 15; un  requeté que de la todo lo que tiene, 2,50...

La campaña de recogida de donativos consigue su culmen con la expedición destinada a los requetés gallegos de la Compañía del Apóstol Santiago, que combatían en el  Guadarrama y que, en agosto del 36, reciben los mismos llevados por una expedición pontevedresa. La repercusión de la misma fue grande y estuvo formada por dos vagones, cuatro camiones y tres turismos. En su salida (11 de agosto) fue despedida por el general José Iglesias, aún comandante militar de la plaza, e iba mandada por el alférez de complemento de artillería Enrique Munáiz.

En el Diario de Pontevedra del 19 de agosto del 36 figura la «Crónica de un  requeté» en la que nos cuenta las peripecias de la expedición.

En la misma figuran tres curas: Marcelino Torres Villar, Camilo Fontenla y Liborio Coco  Morante. Los tres «van con el reverente deseo de ser incorporados a las filas de combate en el frente de  Guadarrama». Liborio Coco procedía de Cambados; Camilo Fontenla era  párroco de S.  Bartolomé y, según los periódicos de la época, tiene un comportamiento destacado en la frente, tanto de sacerdote como de soldado:

«D. Camilo es algo extraordinario en el frente [...] el es el ánimo y aliento del soldado en el solemne momento del combate [...] no atiende tan sólo a  los soldados que luchan por España, sino que corre con presteza en auxilio de los rojos que caen en la pelea, consiguiendo con su arrebatadora simpatía, reconciliar la  algunos de  estos».

«Había sido voluntario en el frente formando con orgullo y honor en el  puesto de vanguardia  y de  donde retornará  cubierto de  laurel  y gloria». ( Él Progreso, 25-10-36).

Marcelino Torres Villar, originario de la zona de Caldas, conocido por  Miss Clero por su físico, era  consiliario del  requeté pontevedrés y vicario de las monjas  clarisas del convento de Santa Clara (donde resurgió en Pontevedra la Misa de siempre hasta el cierre del convento). De su fervor  patriótico puede ilustrarnos lo que escribe Evaristo Mosquera («Cuatro corderos a bordo de una isla». Ed. del Castro. Sada, 1984):

«Se ofreció [Torres] al  Jefe del destacamento con estas lo parecidas palabras: Tengo uno arma y puedo venir en cualquier momento que me  llamen. No me importa dejar seco a cualquier rojo que  aparezca».

Otro cura en la misma onda carlista fue el regente de Salcedo, Jesús García Gómez, que en octubre de 1936 pide autorización para marchar con los requetés al frente de combate.

No deja de ser curiosa otra iniciativa de los tradicionalistas cuando, en los primeros meses del golpe, se cuidaba inminente a toma de Madrid y toda vez que «el estado de  destrucción  y miseria de un modo especial en el aspecto espiritual, en que ha de encontrarse Madrid, no es para sorprender a nadie conociendo la lana furia  masónica que  allí ha imperado...». (Diario de Pontevedra, 1-10-36).

Propusieron la formación de equipos de varios sacerdotes preparados para atender las necesidades espirituales de los madrileños. Irían proveídos de un altar portátil con todos los utensilios anexos. Galicia habría asignado un altar presidido por el Apóstol Santiago en la glorieta de Cuatro Caminos; la junta formada a tal efecto en Pontevedra estaba presidida por el comisario de guerra Álvaro Losada, junto con Leopoldina García Solís, Rosa F. Conde, Rafael y Manuel Sáenz, Antero  Marescot entre otros.

En el momento del golpe, los  carlistas tenían el local en la calle de García Camba 3, y prestaban guardia en la emisora de radio local, el incremento de afiliados hizo insuficiente este local y se trasladaron la un edificio de los  maristas en  Campolongo. Para ingresar en sus filas era necesario, en todo caso, «informes de  sanas  costumbres». El instructor militar era el capitán Martínez. La composición de la  Junta  Carlista de Guerra en septiembre del 36 era a siguiente: Comisario de guerra: Álvaro Losada Fernández; secretario general: César López Canabal y los delegados: de requetés, Emilio  Lledós (capitán de la G. Civil); de intendencia, Octavio Gómez Cervela; de sanidad,  Enrique  Marescot  Iglesias; religioso, Manuel Vázquez Millares; de propaganda y prensa, Manuel  Artime Prieto; de hacienda, Carlos Reguera; de enseñanza,  Luis  Pintos Fonseca; de investigación, Antonio Iglesias Garcés e inspector de requetés el capitán de infantería Alfonso Martínez. También contaban con la Agrupación Escolar Tradicionalista (A.E.T.) de la que fue presidente  Hipólito Codesido. César López  Canabal, personaje muy conocido entre los agricultores de la posguerra, pronuncia una charla radiofónica en la emisora local (26-1-37) con el título: «Una Fe, una Patria, un Imperio». Su hermano Jesús, también  requeté, muere en la frente en septiembre del 38. En la posguerra, Canabal ocuparía el cargo de secretario de la Cámara Oficial Agraria (COSA). También era carlista el funcionario de prisiones Fernando Lago Búa, director del penitenciario de San Simón.

miércoles, 13 de junio de 2018

En defensa de los Borbones legítimos

«El rey Felipe V de España, la reina María Luisa Gabriela de Saboya y el príncipe Luis niño matando al dragón de la herejía delante del monasterio de El Escorial». Una muestra de la continuidad del primer Borbón reinante con la esencia de los mejores Austrias españoles.

El conocido «menendezpelayismo» político es una falacia muy extendida a la que han contribuido no pocas ideologías que se tildan de hispanistas, pero que en realidad responden a un nacionalismo español romántico y bruto que pretende legitimarse mostrándose con una forzada continuidad de ideales (¿con nación política y sin Rey?). Esta tendencia se resume en una dicotomía tan simple como «Austrias buenos, Borbones malos», como si de una predestinación biológica se tratase, los adheridos a esta tendencia consideran que todo Austria va a ser siempre mejor rey que un Borbón por el simple hecho de que el Borbón, por nacimiento, va a tender a ser un monarca ilustrado, centralista y decadente. En fin, un argumento tan absurdo y pobre que ni el calvinista más analfabelto sería capaz de afirmar tal estupidez. 

No deja de ser paradójico ver como los defensores de la nación política, los centralistas bonapartistas, se sientan más vinculados con la Monarquía Hispánica de los Austrias que a la de los Borbones, cuando, si los Borbones representan lo que ellos dicen, deberían adorarlos para ser coherentes con su ideología errada.  Generalmente, los que se suman a esta falsedad histórica no le llegan a la suela de los zapatos a Menéndez Pelayo, al que respetamos enormemente y reconocemos el inmenso valor de gran parte de su pensamiento que, sin embargo, no está exento de errores como el que en este escrito señalamos. Y es que el propio análisis histórico tumba con una facilidad pasmosa este mito.

Empezando por la Guerra de Sucesión, si bien es cierto que, en un principio y en lo que respecta al sentir popular, lo más puramente hispánico, lo que implicaba la continuidad de la Monarquía Católica de reinos, era el bando austracista; con el tiempo y sobre todo, viendo el contexto geopolítico y las naciones que ayudaron a uno y otro bando, lo que vemos es que las potencias que simbolizaban la modernidad protestante-burguesa apoyaron al bando austracista y, en cambio, las monarquías que, de alguna forma y pese a las tendencias absolutistas o regalistas, luchaban por mantener el orden católico, apoyaron a Felipe V.


Así pues, la Inglaterra recientemente usurpadora y protestante de los Orange, la Inglaterra de la Gloriosa, se sumó al bando austracista. De la misma forma que lo hicieron los oscuros, protestantes y judaicos Países Bajos, la también protestante Prusia, un Sacro Imperio Romano claudicante y también tolerante con la herejía de Lutero y el Portugal aliado fiel de Inglaterra contra los intereses de la Monarquía Hispánica y, por ende, contra la Cristiandad. 

Por otro lado, en el bando borbónico, vemos a la poderosa Francia de Luis XIV que, errores aparte, recatolizó la vieja monarquía gala (tomando importantes medidas contra protestantes y jansenistas y corrigiendo las escandalosas ambigüedades del siglo pasado) y tomó partido en pro de la legitimidad de la causa jacobita.

Además, si tenemos en cuenta los conflictos posteriores que se dieron durante gran parte del siglo XVIII, los bloques se mantienen bastante similares. La historiografía liberal, de corte nacionalista y reduccionista, nos lo ha planteado simplemente como una contienda por intereses nacionales, algo que no deja de ser una media verdad, pues si bien en el «siglo de las luces» el elemento egoísta del despotismo ministerial estaba patente, también es cierto que no podemos hablar de contiendas esencialmente nacionales hasta el triunfo de las revoluciones liberales a partir de la segunda mitad del XIX y que terminan llevando a la I Guerra Mundial. Por lo tanto, con los matices propios de un siglo donde las viejas monarquías cristianas estaban erosionadas por los vientos de la época, podemos decir que en el siglo XVIII todavía se vivían las guerras de religión como ha quedado anteriormente demostrado.

En consecuencia, debemos concluir que la llegada de los Borbones, fue lo mejor que le pudo pasar a la vieja Monarquía Católica. Si tenemos en cuenta además el reinado del Archiduque Carlos de Austria (que no fue mejor ni más ortodoxo que el de Felipe V, al contrario) en el Sacro Imperio y el desarrollo de los diferentes conflictos internacionales, vemos que las guerras de religión continuaron, que Felipe V (que no tardó mucho en «españolizarse») supuso un nuevo impulso para la Monarquía tras una dinastía austríaca agotada y que, a la postre, permitieron que el Antiguo Régimen se mantuviera en las Españas hasta el Golpe de Estado de 1833. 


Para finalizar, no podemos obviar tampoco que Felipe V se equivocó con los Decretos de Nueva Planta (que trató de corregir con una más que generosa financiación a la Corona de Aragón, especialmente al Principado de Cataluña). Tampoco que con Carlos III y Carlos IV se vivió una época de despotismo ministerial, más por culpa de algunos ministros que por los propios reyes. Sin embargo, todos aquellos errores que pudieron traer algunos monarcas Borbones legítimos, fueron depurados con el carlismo, que demostró que la esencia del espíritu hispánico no entiende de Casas, sino de Legitimidad. No mira si hay sangre austríaca o francesa en el monarca, sino que se adhiere al que, por la Gracia de Dios, es el legítimo depositario de los Derechos sobre los reinos hispánicos.

Fueron los monarcas carlistas los que siglos después recuperaron y representaron el mejor espíritu de la Cristiandad española. Algo que viene dado por la sangre que otorga por origen y se ratifica por el ejercicio. Algo que jamás podrá tener ninguna ideología de laboratorio, ningún caudillo mediocre, ningún iluminado que innove o articule cualquier tipo de estrategia complicada y ambigua.

martes, 15 de mayo de 2018

¡Anatema sea dada! Poema contra la anti-España

La historia triste de Fernando y Belisa («Poema dramático del amor, el entusiasmo y la decepción en la guerra de España», Oviedo, 1975) es una obra del célebre carlista asturiano Jesús Evaristo Casariego y resume a la perfección, en modo de nostalgia y resentimiento, la lamentable situación de decadencia de la sociedad española, que bien podría subscribirse en la actualidad.


Aquí un fragmento del acto segundo: «En el que dialogan los vivos y los muertos, muchos años después:

Ramiro

—Yo ya estoy muerto, muy muerto,
muerto de asco y repugnancias,
porque entre todos me ahogaron
con sucias telas de araña
que nos envuelven y asfixian,
por muchas manos trenzadas:

Fernando

—Por los pícaros que suben,
por los vendidos que callan,
por los traidores que medran,
por los cínicos que ensalzan,
por los que adulan y aplauden,
por los que lloran y maman,
por los de la boca llena,
por los de la llena panza,
por los de la gran marmita,
por los de la gran cuchara,
por los que colman la olla
y reparten la pitanza…

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Ramiro

—Por los viles rastacueros,
por los torpes papanatas
que reniegan de lo propio,
de su pueblo y de su raza,
de sus nobles tradiciones,
y todo lo extraño exaltan,
y envilecen nuestro idioma,
prostituyen nuestra casa,
convirtiendo por dinero
a esta antigua tierra hispánica
en «moteles» de «tourisme»
(toda España una posada
con ventero y maritornes
y arrieros que hagan chanza
del ideal de don Quijote);
o en cesiones y ventajas
dadas a gringos rapaces
que nos venden y nos cambian
con cien nuevos gibraltares,
por si un Gibraltar no basta;
por los que ofrecen rufianes
a «touristes» menopáusicas,
o bujarrones maricas
si con divisas se pagan;
por los que desnudan hembras
y cobran por enseñarlas,
alcahuetes de mil putas
y mercaderes de esclavas,
con sus «misses» en pelota
para «play boys» reservadas.

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Ramiro

—Por una prensa hedonista,
y servil y pornográfica,
hecha con pedanterías
y con demagogias falsas,
pregón de tetas y ombligos,
de adulterios y fulanas,
que toda virtud oculta,
y todo vicio proclama,
frívola y libidinosa,
proxeneta en cada página,
dirigida por Sempronio,
por Celestina inspirada,
corruptora de los pueblos,
prensa inmunda, bien pagada,
con escritos decadentes
que todo lo recio ablandan
y la belleza deforman
y lo puro y noble arrastran,
como sapos venenosos
que corroen cuanto embaban.

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Fernando

—Por los que en sus latifundios
(tierras antaño robadas
a la Iglesia y a los pueblos
que al bien común se ofrendaban),
oprimieron y hambrearon,
y fueron, con dura garra,
caciques de vara y urna
en liberal democracia,
(dos cosas que aquí comienzan
con picaresca y falacia
y que siempre han terminado
con odios, sangre y desgracia);
que ayer jubilaron la urna
para conservar la vara,
y que hoy (por seguir la moda
como buenos papanatas
de las modas extranjeras)
de nuevo la urna reclaman,
porque es tal urna en sus manos,
pandereta bien tocada,
a cuyos sones los bobos
votan, botan, beben, bailan,
haciéndole reverencias
a la misteriosa caja
pandora de los caciques
y hucha de los oligarcas,
pero en realidad puchero,
que al «pucherazo» dio fama
con engaños y mentiras,
con sobornos y con trampas,
y escamoteos de la
picaresca democrática,
en la que son grandes sabios
los demócratas de España.
(Así al ser rotas las urnas
su mejor destino alcanzan).

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Ramiro

—Por los que hipócritas, cínicos,
la pena de muerte atacan
(salvo si el verdugo es suyo
y por sus órdenes mata),
y los «derechos humanos»
en asambleas proclaman,
y al mismo tiempo el aborto
protegen con leyes bárbaras,
que aplican pena de muerte
a criaturas humanas
sin defensa y a millones,
seres ya con cuerpo y alma,
creados por la lujuria
de malas madres malvadas,
infanticidas monstruosas
que así la vida arrebatan
en contra lo que Natura
y la Ley Divina mandan;

por los que a los maricones
con leyes amaricadas
reconocen y protegen
sus monstruosas alianzas,
aborto de los infiernos
y asquerosa repugnancia;

por los que del matrimonio
rompen la eterna y la santa
unidad con el divorcio,
que es poligamia y poliandria,
hipócrita y sucesiva,
inmoral y anticristiana;

por tantos viles y cínicos
legisladores canallas.

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Fernando

—Por los fingidos católicos
que van en Semana Santa
a correr placer, desnudos,
con destemplanzas paganas,
y así escarnecen a Cristo
y hacen más hondas sus llagas;

por los que saquean templos
sin pudor y sin sotana,
imitadores de herejes
y demagogos de paja,
que están liquidando veinte
siglos de Historia cristiana,
como una mercadería
que es ya inútil y anticuada.

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Ramiro

—Por los «señoritos rojos»
—y tontos— de sucias barbas,
mantenidos de papá,
que fingen miseria y hampa
e, hipócritas, los dineros
burgueses de papá gastan
con las «señoritas libres»
traga-píldoras y tarascas
que en público dan la lengua,
fornican y se emborrachan,
procaces minifalderas
en «bikinis» desnudadas,
más putas que aquellas putas
que antaño ponían casa.

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Fernando

—Por los que cobran cien veces
más de los que otros mil ganan,
con pedantescos pretextos
de títulos y ventajas.

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Ramiro

—Por las hembras que se visten
como machos, olvidadas
de los mandatos divinos,
y por los hombres que bajan
de su condición viril
que honor y mando les daban,
y son unos calzonazos
(en la expresión más exacta),
pues entregan sus calzones
a las hembras sublevadas,
y un mundo de calzonazos
para el futuro preparan,
y que un día llorarán
como dicen que llorara
su triste falta de hombría
el Rey moro de Granada.

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

Fernando

—Por los que todo lo venden,
lo alquilan o lo subastan
con Consejos y Gerentes,
asesores y finanzas,
monopolios, exclusivas,
cohechos, avales, libranzas,
operaciones, sobornos,
descuentos, cambios, finanzas,
créditos, importaciones,
licencias, letras, balanzas
que pesan a su medida
con leyes de embudo y trampa;

por cuantos le rinden culto
a Manmon, el dios sin Patria,
y están rifando en parcelas
el viejo solar de España.

Voz que corea

—¡Anatema sea dada!

[Sigue…]

viernes, 4 de mayo de 2018

El regionalismo gallego defendido por Vázquez de Mella

Fragmento del discurso de Vázquez de Mella pronunciado en La Coruña con ocasión del Banquete de la Reunión de Artesanos:


«Jamás renegué de Galicia. Mi madre era asturiana; mi padre, gallego; yo nací en Asturias; pero tengo sangre gallega y, además, creo que nadie es extranjero en la tierra de su padre.

Amo a Galicia. Amo el relicario de Compostela donde viviera la libertad medieval, nimbándolo todo una aureola mística que hace ensanchar las almas.

En aquel ambiente, en realidad, nací para el pensamiento. Allí mis primeras discusiones fueron. Allí aprendí a sentir el regionalismo.

LAS PRIMERAS CAMPAÑAS REGIONALISTAS

Yo fui el primero que habló de regionalismo en el Parlamento. Yo nombré por primera vez, con escándalo de muchos, la monarquía federativa. Yo reivindiqué para todas las regiones el pase foral propio de Vasconia; y cuando el doctor Robert habló de regionalismo, tuvo que leer mis discursos anteriores.

Yo levanté bandera en favor de las regiones y, entonces, al luchar por las libertades regionales, veía pasar por mi imaginación la imagen atormentada de esta Irlanda del Mediodía, de esta región que el inmortal poeta Golpe llamaba Suevia irredenta.

Yo vi a Vasconia libre con sus fueros, y a Navarra, y a la noble Cataluña, que fundamenta sus aspiraciones en los huesos mismos de los Condes de Barcelona, allí donde llegan las ondeas del Mediterráneo trayendo cultura y donde se siente la influencia provenzal; y yo sentí la opresión de Galicia, y juntando la voz de las libertades a esta voz de tristeza, defendí la causa de todas las regiones en el Parlamento, hablando en medio del artificio político, que clasifica mal a los hombres y tiene errores de juicio, siendo una botánica que pone violetas junto a cardos y coloca hombres como yo, que son mirados como de otras épocas, junto a los llamados portadores del progreso.

NECESIDAD DE REORGANIZAR LA PATRIA

Allí concebí la necesidad de que la Patria se reorganice. Como se distribuyen los departamentos de un museo, así se señalan en el Parlamento los límites de cada partido. Y todos son sucursales de un centralismo abrumador.

Yo leo la Historia y veo que las aspiraciones de Galicia tienen un sólido fundamento histórico. Dícese que ese fundamento es medieval... Se abusa mucho de esta palabra y del sentido despectivo con que no pocos la pronuncian. Decir medieval es decir  libertad. Medievales son la brújula, la pólvora, el gremio, la letra de cambio e ideas y sistemas inmortales, que no deben ser juzgados por la fecha de su nacimiento sino por su contenido. La verdad, que es eterna, nunca envejece. El error es deleznable aunque nazca en tiempos modernos.

GLORIAS DE GALICIA

Galicia tuvo una gloriosa monarquía compostelana, honrada por Sisenando, que por ella murió, luchando contra los normandos en Fornelo; enaltecida por Pedro Suárez de Deza, que invadió Portugal, y engrandecida por Gelmírez, organizador de la flota que, mandada por Bonifaz, entró Guadalquivir arriba para conquistar Sevilla, asediada por San Fernando.

Estos nombres recuerdan la fundación de la nacionalidad, que se acusó más señaladamente cuando, en el siglo XII al comenzar las Cruzadas, Diego Peláez, valiéndose de los gremios, inició un gran movimiento artístico y dio comienzo a la catedral compostelana. De aquella época es también el municipio gremial, tan característico de Galicia.

Galicia engendró a Portugal, cuya lengua tiene origen galaico y cuyo gran poeta Camoens era nieto de gallegos.

Galicia tuvo sus Juntas, que fueron verdaderas Cortes y para defenderlas mantuvo grandes contiendas.

Por todo eso Galicia tiene propia personalidad, que debe reflejarse en la organización del Estado y en la legislación.

Aún sin estos fundamentos históricos, bastarían las necesidades actuales de Galicia para justificar la existencia de franquicias anticentralistas que mantengan la variedad dentro de la unidad».

El Correo Español, 4 de septiembre de 1916. Ejemplar de la Hemeroteca Digital: http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0029776988&search=&lang=es

martes, 27 de marzo de 2018

La Reconquista de Vigo: Una contienda contrarrevolucionaria


Vigo fue el primer lugar de España en el que se consiguió expulsar a las tropas francesas. En esta ciudad, se celebra cada vez con mayor fuerza y repercusión este acontecimiento, iniciado un 28 de marzo de 1809. No obstante, se percibe en el ambiente una falsa interpretación del mismo. Parece que este hecho histórico lo quisieran presentar como una suerte de revolución popular de tintes izquierdistas y casi pre-separatistas. Nada más lejos de la realidad, pues si algo destaca la Reconquista de Vigo es que sigue los patrones del resto de levantamientos que se producen en  el resto de España contra la Francia revolucionaria. Es más, si cabe, la Reconquista de Vigo tiene una mayor esencia ultrarrealista. Porque ésta no fue una revolución popular, sino una contrarrevolución popular, no fue pre-separatista sino españolísima, no fue republicana sino monárquica, no fue libertaria sino católica a machamartillo.

«Los frailes de la Reconquista de Vigo», artículo publicado en La Voz de Galicia el 17 de agosto del 2014.

Conocen bien la realidad de la Reconquista de Vigo los que han estudiado a conciencia este acontecimiento histórico. Saben perfectamente cuál fue el sentir popular del Vigo del momento. Son conscientes que, si se levantaron fue, primero de todo, en defensa de la unión sagrada del Altar y del Trono. Porque el ejército francés no representaba simplemente una invasión, sino la internacionalización del liberalismo y el intento de dar paso a la revolución liberal en España. Tal es así que los liberales más exaltados (y también no pocos moderados) no dudaron en apoyar a los invasores franceses. Tan cierto es esto que, de la misma forma que el pueblo reaccionó con firmeza y contundencia contra los franceses que venían a imponer la revolución, tan sólo diez años después, ese mismo pueblo, recibiría con honores y sin oposición alguna a otro ejército francés, a los Cien Mil Hijos de San Luis que, en este caso, venía a restaurar el Antiguo Régimen en España. 

Cayetano de Parada y Pérez de Limia, el alcalde de Bouzas. Hidalgo natural de Ginzo de Limia, fue un acérrimo contrarrevolucionario que se levantó en armas con 65 años. A pesar de ello, cuando le aconsejaban que descansase, él siempre respondía: «Como soy tan viejo como creyente, si con los míos no perezco en la empresa, poco me quedará para descansar». Años después se volvería a levantar alistado en las guerrillas ultrarrealistas.

Esta es la verdad sobre la Guerra de la Independencia y en la Reconquista constatamos que se cumplen a la perfección los motivos que llevaron al levantamiento de la ciudad. De hecho, en el caso de Vigo, quiénes organizan el levantamiento eran casi todos contrarrevolucionarios. Desde don Juan Rosendo Arias (el Abad de Valladares) hasta el principal cabecilla de la Reconquista, Cachamuíña, que sufrió multas y hasta la prisón durante los períodos constitucionalistas por su oposición a estos. Desde el alcalde de Bouzas Cayetano de Parada, hasta el alcalde de Vigo Francisco Javier Vázquez Varela. Todos ellos se levantaron en defensa del Altar y del Trono. Todos ellos se levantaron contra el liberalismo. Es injusto, pues, disfrazar esta realidad histórica y camuflar los verdaderos impulsos que llevaron a este hecho.

A la izquierda un retrato de Buenaventura Marcó del Pont, en la imagen central, un plano de la Concatedral de Santa María que él reconstruyó y a la derecha, un grabado del Cristo de la Victoria que Marcó del Pont donó tras la Reconquista.

Por último, cabe destacar el papel que tuvo la familia Marcó del Pont durante esta contienda y que muestra que los motivos que provocaron la Guerra de la Independencia fueron los mismo que llevaron a la Primera Guerra Carlista. Así, los Marcó del Pont participaron activamente en la Reconquista. Buenaventura, el padre, ya anciano, reconstruyó la Concatedral de Santa María de Vigo y donó la talla de la principal imagen de devoción local: El Cristo de la Victoria; llamado así por la victoria del pueblo vigués sobre los revolucionarios franceses. También, la familia Marcó del Pont financió a la Regencia de Urgel, a los Cien Mil Hijos de San Luis, a los agraviados catalanes (los primeros en gritar el «¡Viva Carlos V!») y a la Causa Carlista. Juan José Marcó del Pont (Ministro de Hacienda de Carlos V y que da nombre al joven círculo carlista vigués) directamente arruina su fortuna familiar en favor de la Causa y muere exiliado y su hermano, Manuel María, fue mártir de la Tradición, pereciendo en el combate durante la Primera Guerra. Pero es que además, otros de sus hermanos también habían combatido en la América española en contra de las independencias. ¿A qué concluimos con esto? A constatar, con un hecho histórico, la Reconquista de Vigo y con el ejemplo de una familia, los Marcó del Pont, la correlación que hay del carlismo como continuación y misma expresión de las causas profundas que provocaron el levantamiento de los españoles en la Guerra de la Independencia. Por lo tanto y en honor a la verdad, esperemos que en la ciudad de Vigo tengan todo esto en cuenta cuando realicen la representación de la Reconquista, pero me temo que se seguirá ocultando la realidad de este acontecimiento.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Mártires de la Tradición en Vigo

S.M.C Don Carlos VII, al instituir en 1895 la Fiesta de los Mártires de la Tradición recomendó «procurar sufragios a las almas de los que nos han precedido en esta lucha secular, y honrar su memoria de todas las maneras imaginables, para que sirvan de estímulo y ejemplo de los jóvenes y mantengan vivo en ellos el fuego sagrado del amor a Dios, a la Patria y al Rey». Con esas indicaciones, desde el Círculo Tradicionalista Juan José Marcó del Pont invitamos a asistir a la Misa por los Mártires de la Tradición, que tendrá lugar en Vigo el próximo domingo 18 de marzo, a las 19:30 h. en el Monasterio de La Visitación de las Salesas Reales.