viernes, 30 de septiembre de 2016

Presentación de "Hijos del Trueno. La Tercera Guerra Carlista en Galicia y el Norte de Portugal".

Una convocatoria de interés: la presentación del libro "Hijos del Trueno. La Tercera Guerra Carlista en Galicia y el Norte de Portugal". Tendrá lugar en Santiago de Compostela hoy, viernes 30 de septiembre, a las 19 h. en el Auditorio del antiguo hospital de San Roque, sede del CSIC (calle San Roque nº2).



sábado, 17 de septiembre de 2016

Consecuencias del liberalismo en Galicia

El siguiente vídeo, muestra la situación actual de las aldeas gallegas. Aldeas perjudicadas por la despoblación; a causa de la falta de natalidad, la industrialización y la acción del capitalismo en general.

Un documental breve, pero conciso; sencillo, pero bien elaborado; que es fiel reflejo de la acción destructora que provoca la terciarización y la industrialización descontrolada; fruto del afán de "progreso" económico de las sociedades materialistas absorbidas por la mentalidad consumista y liberal.




sábado, 3 de septiembre de 2016

Solidaridad Gallega


Dado el éxito electoral de Solidaridad Catalana, marca política contraria al Sistema centralista, jacobino y liberal de la falsa "Restauración" en el año 1906, se produjo un intenso movimiento dentro de la fuerzas y sectores políticos gallegos con el fin de unirse para romper con el turnismo entre conservadores y liberales.

En el verano de 1907 se firmó el denominado Manifiesto Solidario, documento fundacional de Solidaridad Gallega. El grupo, como en el caso catalán, estuvo compuesto también por carlistas, aunque no era una marca política tradicionalista, sino que se trataba de un grupo heterogéneo, pues, estaban, desde los republicanos José Rodríguez Martínez y Segundo Moreno Barcia a políticos de la Tradición como el propio Juan Vázquez de Mella. 

Solidaridad Gallega tenía como principal objetivo el combate del caciquismo, pilar del sistema de la (falsa) "Restauración", y desarrollado hasta el paroxismo en Galicia. En esa línea se promovió la tradicional forma del asociacionismo rural, dada la importancia del campo y del poder caciquil en ese medio. Se llegaron a crear cientos de sociedades agrarias, aunque con el tiempo muchas dejaron de estar afiliadas a Solidaridad.

Pero Solidaridad Gallega no duró mucho más, habida cuenta de las divergencias fundamentales entre sus miembros. No tuvo éxito electoral más allá del nivel municipal, al contrario de lo que había conseguido la organización homónima catalana, pero es evidente que introdujo una nueva forma de hacer política en una Galicia dominada por el caciquismo y los partidos liberales del sistema.

El carlismo aprovechó esta coyuntura social para tratar de provocar una brecha que pudiera romper con la monarquía liberal. Por ello, aunque Solidaridad Gallega no se trataba de una entidad política propiamente carlista, ya que en ella había personas de muy diversas tendencias, sí es cierto que, en esencia, reivindicaba cuestiones promovidas por el tradicionalismo y, además, se trataba de una alternativa real que pudo haber sido una herramienta clave para alterar el orden liberal impuesto.